Stellantis, el gigante automotriz formado por la fusión de Fiat Chrysler Automobiles y PSA Group, ha revelado unas cifras financieras desastrosas para 2025, marcando su primera pérdida neta desde su creación en 2021. La compañía reportó un déficit de 22.300 millones de dólares, arrastrada por cargos extraordinarios de 25.400 millones de dólares, atribuidos a una estrategia de transición a vehículos eléctricos (VE) mal concebida y ejecutada de manera deficiente.
Según la propia compañía, el error principal radicó en una sobreestimación de la demanda y del ritmo de adopción de los vehículos eléctricos. Stellantis apostó por un enfoque que no se alineó con las preferencias actuales de un mercado que, según muchos fabricantes, aún valora la diversidad de tecnologías. Esta mala lectura del mercado se tradujo en vehículos eléctricos poco competitivos en Estados Unidos y en ventas decepcionantes de sus modelos eléctricos en Europa, a pesar de la amplia oferta disponible.
La estrategia eléctrica de Stellantis ha sido cuestionada por la cancelación de varios proyectos de VE prometedores, como la versión completamente eléctrica de la Ram 1500 y el Maserati MC20 Folgore, a pesar de años de desarrollo. Además, lanzamientos como el Fiat 500e, el Dodge Charger Daytona y el Jeep Wagoneer S, han recibido críticas negativas y han sido ignorados por los consumidores. Incluso modelos europeos fuertes como el Citroën e-C3 y el Peugeot e-208, aunque compiten en sus segmentos, no logran despegar en ventas.
En respuesta a esta situación, Stellantis ha anunciado un cambio de rumbo estratégico. Bajo el lema "libertad de elección", la compañía redirigirá inversiones hacia el desarrollo y la producción de vehículos con motores de combustión interna (ICE) y tecnologías híbridas, sin abandonar por completo los vehículos eléctricos. El CEO de Stellantis, Carlos Tavares, ha declarado que esta decisión busca “resetear nuestro negocio en torno a la libertad de elección de nuestros clientes entre la gama completa de tecnologías eléctricas, híbridas y de combustión interna”.
Esta reversión parcial hacia los motores de combustión se produce a pesar de que otros fabricantes como Ford y General Motors también han experimentado dificultades financieras significativas debido a sus inversiones en VE, con pérdidas multimillonarias reportadas. El mercado de vehículos eléctricos en 2025 ha sido descrito como caótico, con ganadores y perdedores claros.
A pesar de las pérdidas, Stellantis ha mostrado signos de recuperación en la segunda mitad de 2025. Los ingresos aumentaron un 10% interanual, y las entregas crecieron un 11% (277,000 unidades), alcanzando 2.8 millones de vehículos, impulsadas principalmente por el mercado norteamericano, con un incremento del 39%. Este repunte se atribuye a los esfuerzos por revitalizar las marcas icónicas Jeep y Ram, introduciendo mejoras en la calidad, ajustes de precios y el regreso de motorizaciones apreciadas como el V8 Hemi en la Ram.
La compañía también ha señalado que los cargos extraordinarios no solo se deben a la transición de VE, sino también a ajustes en estimaciones de garantía y costos laborales en Europa, que incluyeron miles de despidos y sus correspondientes indemnizaciones. Stellantis confía en que el enfoque renovado en la calidad, la ejecución de nuevos lanzamientos y el crecimiento en la línea superior sentarán las bases para un 2026 de crecimiento rentable.
El giro de Stellantis, que incluye el retorno de un motor de combustión al Fiat 500 (originalmente lanzado como 100% eléctrico) y la cancelación de la versión eléctrica de la Ram 1500, subraya la complejidad y los riesgos inherentes a la transición hacia la movilidad eléctrica. Si bien la compañía se compromete a mejorar la diferenciación de sus futuros modelos eléctricos, la estrategia actual parece priorizar la diversidad tecnológica y las demandas de un mercado en constante evolución.
Fuente: Link
A favor
- Reconocimiento del error estratégico y ajuste de rumbo.
- Signos de recuperación financiera en la segunda mitad de 2025.
- Esfuerzos por revitalizar las marcas Jeep y Ram.
- Reintroducción de tecnologías de combustión e híbridas para ofrecer más opciones al cliente.
En contra
- Pérdidas financieras masivas debido a la mala planificación de la transición a VE.
- Vehículos eléctricos lanzados hasta ahora han sido poco competitivos o impopulares.
- Cancelación de proyectos de VE prometedores.
- La estrategia de "libertad de elección" podría interpretarse como una falta de convicción en la electrificación total.
Modelos Clave y Decisiones Estratégicas
- Cancelación de la Ram 1500 EV; se ofrecerá "rango extendido".
- Abandono del Maserati MC20 Folgore tras 5 años de desarrollo.
- Regreso del motor de combustión al Fiat 500.
- Lanzamientos de VE poco exitosos: Fiat 500e, Dodge Charger Daytona, Jeep Wagoneer S.
- Modelos europeos como Citroën e-C3 y Peugeot e-208 con ventas por debajo de lo esperado.
Impacto Financiero y Recuperación
- Pérdida neta de 22.300 millones de dólares en 2025.
- Cargos extraordinarios de 25.400 millones de dólares.
- Ingresos un 10% mayores en H2 2025.
- Entregas un 11% mayores en H2 2025.
- Recuperación impulsada por el mercado norteamericano.
Estrategia Futura
- Énfasis en la "libertad de elección" del cliente.
- Redirección de inversiones a vehículos de combustión interna e híbridos.
- Continuación del desarrollo de nuevos modelos eléctricos.
- Foco en la mejora de la calidad y la ejecución de lanzamientos.
- Objetivo de crecimiento rentable en 2026.
Fuente: Link