El mercado de vehículos eléctricos (VE) de segunda mano está experimentando un giro inesperado que desafía la sabiduría convencional sobre la depreciación automotriz. Contrario a la tendencia histórica de pérdida de valor constante, los VE usados han comenzado a incrementar su valor, especialmente en el segmento de precios más bajos. Este fenómeno, impulsado por una combinación de factores económicos y cambios en la percepción del consumidor, presenta tanto oportunidades como desafíos para compradores y vendedores.
Tradicionalmente, los vehículos, y particularmente los eléctricos, sufren una depreciación significativa tan pronto como salen del concesionario. Los VE, en los últimos años, han sido especialmente susceptibles a una rápida pérdida de valor debido a incentivos fiscales que cambian, guerras de precios entre fabricantes, avances tecnológicos vertiginosos y preocupaciones sobre la longevidad de las baterías. Sin embargo, un informe reciente de Recurrent, una empresa especializada en la evaluación de la salud de las baterías y el seguimiento del mercado de VE usados, revela que los precios de los VE de segunda mano han aumentado un 5.1% desde enero. El incremento es aún más pronunciado en vehículos por debajo de los 20,000 dólares, que han experimentado un alza del 9.4% entre enero y junio.
Este cambio es particularmente notable si se considera la narrativa predominante sobre los VE. "Durante años, la crítica a los VE fue el riesgo de depreciación: comprabas uno y veías cómo perdía valor más rápido que un coche de gasolina comparable", señala Recurrent en su informe. "Los VE nuevos todavía se deprecian rápidamente. Pero esa narrativa ya no es precisa si estás comprando un VE usado. Los VE usados están manteniendo su valor, y en el extremo asequible, lo están ganando".
Esta tendencia representa buenas y malas noticias, dependiendo de la perspectiva del mercado. Para quienes ya poseen un VE, como un Chevrolet Bolt o un Tesla Model 3, es una noticia positiva ver que el valor de sus activos no solo se estabiliza, sino que aumenta. Sin embargo, para aquellos consumidores que consideran la compra de un VE usado, la situación es menos favorable. El precio de modelos populares de VE ha aumentado considerablemente. Por ejemplo, un Chevrolet Bolt EV de 2023 promedia ahora 21,204 dólares, un aumento de casi el 20% desde principios de año. Los Tesla Model 3 de 2022 han subido alrededor de 3,000 dólares, situándose cerca de los 27,000 dólares, mientras que los Ford Mustang Mach-E de 2023 han aumentado aproximadamente 4,000 dólares, alcanzando los 35,000 dólares. Es importante notar que los VE usados con precios superiores a 40,000 dólares continúan experimentando una disminución en su valor.
¿Qué impulsa este cambio? Varios factores contribuyen a esta nueva dinámica. Por un lado, los consumidores parecen estar reconociendo el valor intrínseco y las ventajas económicas de los VE usados, especialmente cuando se comparan con los vehículos de combustión interna. La creciente oferta de VE usados, resultado de la proliferación de contratos de leasing en años anteriores, se ha encontrado con una demanda sostenida. A pesar del aumento en la oferta, los precios suben y el tiempo de permanencia en el mercado (days supply) se alinea con el de los coches de gasolina usados. En el segundo trimestre, se vendieron más de 128,000 VE usados, superando las cifras de trimestres anteriores.
Paralelamente, el aumento de los precios de la gasolina, que se mantienen por encima de los 4 dólares por galón, está animando a los compradores, especialmente a aquellos con presupuestos ajustados que buscan opciones por debajo de los 20,000 dólares, a considerar la transición a la movilidad eléctrica. Recurrent sugiere que estos precios de la gasolina están empujando a más personas hacia el mercado de segunda mano en general, lo que a su vez impulsa la demanda de VE usados.
Este fenómeno puede ofrecer una mayor tranquilidad a los compradores de VE usados, asegurándoles que su inversión no perderá valor drásticamente de forma inmediata. La tendencia podría interpretarse como una señal de madurez del mercado de vehículos eléctricos, alejándose de la etiqueta de alta depreciación que lo ha caracterizado desde 2022.
Fuente: Link
A favor
- Aumento del valor de los VE usados, beneficiando a los propietarios actuales.
- Los VE asequibles de segunda mano se vuelven más atractivos frente a la gasolina.
- Potencial indicativo de un mercado de VE más maduro y estable a largo plazo.
- Mayor tranquilidad para los compradores de VE usados sobre la retención de valor.
En contra
- Aumento de precios en VE usados populares, dificultando el acceso a compradores con presupuesto limitado.
- La rápida evolución tecnológica puede seguir afectando la depreciación de modelos más antiguos.
- La volatilidad de los precios de la gasolina puede influir en la demanda futura de VE.
Modelos Impactados
- Chevrolet Bolt EV (2023): Aumento promedio del 20%.
- Tesla Model 3 (2022): Incremento de aproximadamente $3,000.
- Ford Mustang Mach-E (2023): Aumento de alrededor de $4,000.
- VEs de segunda mano > $40,000: Continúan depreciándose.
Factores Clave
- Incremento en precios de la gasolina (superior a $4/galón).
- Mayor reconocimiento del valor y ahorro operativo de los VE.
- Aumento de la oferta de VE usados proveniente de contratos de leasing.
- Demanda creciente en el mercado de segunda mano en general.
Análisis del Mercado
- Precios de VE usados han subido 5.1% desde enero.
- Vehículos < $20,000 han aumentado 9.4% (Ene-Jun).
- Ventas de VE usados superaron las 128,000 unidades en Q2.
- Comparativa con autos de gasolina en tiempo de permanencia.
Galería de Imágenes
Fuente: Link