Karma Automotive, la compañía nacida de las cenizas de Fisker Automotive, planea lanzar varios modelos electrificados en los próximos años. Su estrategia más ambiciosa incluye la adopción de baterías de estado sólido para su primer vehículo totalmente eléctrico, el Kaveya, que se espera llegue al mercado en 2027. Esta tecnología, considerada el "santo grial" de las baterías, podría revolucionar la autonomía y la eficiencia de los vehículos eléctricos.
Las baterías de estado sólido prometen mayores densidades de energía, tiempos de carga más rápidos y una seguridad mejorada en comparación con las actuales baterías de iones de litio. Aunque la mayoría de los fabricantes no esperan implementarlas a gran escala hasta finales de esta década, Karma ha decidido acelerar el proceso, asociándose con Factorial Energy, una empresa con sede en Massachusetts especializada en esta tecnología. El Kaveya utilizará celdas de batería semi-sólido-estado, un paso intermedio hacia la tecnología completamente sólida.
El CEO de Karma, Marques McCammon, explicó que la estrategia de la compañía de posicionarse en un nicho de mercado de alto rendimiento y bajo volumen es ideal para ser pionera en tecnologías emergentes. "Somos un fabricante de tres a cinco mil unidades al año, y ese es el lugar perfecto para pilotar nuevas tecnologías", afirmó. Esta aproximación permite a Karma experimentar con innovaciones sin la presión de la producción masiva, facilitando la integración de soluciones avanzadas como las baterías de estado sólido.
Karma Automotive tiene una historia singular. Fundada en 2014 tras la quiebra de Fisker Automotive, la empresa fue adquirida por el conglomerado chino Wanxiang. A lo largo de los años, Karma ha comercializado el Revero, un vehículo eléctrico de autonomía extendida (EREV) que mantenía un diseño similar al Fisker Karma original pero con actualizaciones en su tren motriz, incluyendo tecnología de BMW. El último Revero salió de la línea de producción de California en diciembre. La compañía enfatiza que sus vehículos se diseñan, ingenian y fabrican en EE. UU., a pesar de contar con el respaldo de una matriz china.
El Revero, en su configuración final, combinaba un motor de gasolina de 1.5 litros con una batería de 28 kWh, ofreciendo una autonomía total de 360 millas. Para este año, Karma planea lanzar dos modelos más con un tren motriz similar: el Gyesera, un sedán GT de cuatro puertas que reemplaza al Revero, y el Amaris, un cupé de dos puertas.
Sin embargo, el verdadero foco de atención es el Kaveya. Este futuro eléctrico promete superar las 250 millas de autonomía, ofrecer más de 1.000 caballos de potencia y alcanzar velocidades superiores a las 200 mph. Su diseño, descrito como " Ferrari-esque", contará con puertas de ala de gaviota y un interior con volante tipo 'yoke'. McCammon detalló que empleará una arquitectura de "hueso de perro", con la batería dispuesta en forma de "hueso" con secciones horizontales delanteras y traseras conectadas por un túnel central. Este diseño permite una posición de asiento baja y deportiva, similar a la encontrada en el Jaguar I-PACE o el Rimac Nevera, y optimiza el espacio interior.
La elección de Factorial Energy no es casual. La empresa ya está colaborando con Mercedes-Benz en el desarrollo de baterías de estado sólido, y un prototipo del EQS equipado con esta tecnología ha demostrado una autonomía de 749 millas. Stellantis también planea integrar baterías de Factorial en un prototipo del Dodge Charger Daytona EV. Según Factorial Energy, sus baterías semi-sólidas pueden mejorar significativamente el peso y la autonomía. Un paquete de 90 kWh, por ejemplo, podría ofrecer entre 500 y 600 millas de autonomía con un peso de aproximadamente 580 libras.
Karma Automotive, a diferencia de otros fabricantes como Rivian o Lucid, no aspira a ser un productor de gran volumen. Desde su fundación, ha vendido alrededor de 1.000 vehículos en Norteamérica y Europa, y el año pasado produjo 146 unidades del Revero, algunos de los cuales se venden por más de 150.000 dólares. Otras empresas como QuantumScape y Solid Power también están trabajando en llevar la tecnología de estado sólido al mercado masivo, pero para los consumidores que buscan esta innovación en vehículos más accesibles, la espera será más larga.
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A favor
- Adopción temprana de tecnología de baterías de estado sólido.
- Potencial de mayor autonomía y carga más rápida con el Kaveya.
- Enfoque en nicho de mercado permite pilotaje de nuevas tecnologías.
- Diseño y fabricación en EE. UU.
- Colaboración con un líder en tecnología de baterías como Factorial Energy.
En contra
- Karma es un fabricante de nicho con volúmenes de producción limitados.
- La tecnología de estado sólido aún está en fases tempranas de implementación a gran escala.
- El alto costo de las baterías de estado sólido podría reflejarse en precios elevados.
- La dependencia de proveedores externos para tecnología clave de baterías.
Modelos Futuros y Tecnología Clave
- Karma Kaveya (EV) con baterías semi-sólido-estado para 2027.
- Gyesera (EREV): Sedán GT de cuatro puertas.
- Amaris (EREV): Cupé de dos puertas.
- Arquitectura 'dog bone' para optimizar la distribución de la batería.
- Potencial de > 250 millas de autonomía para el Kaveya.
- Potencial de > 1.000 CV para el Kaveya.
Socios y Producción
- Proveedor de baterías: Factorial Energy.
- Colaboraciones de Factorial Energy: Mercedes-Benz, Stellantis.
- Producción de vehículos en EE. UU.
- Bajo volumen de producción (3.000-5.000 unidades/año).
Contexto y Estrategia
- Karma Automotive nació de Fisker Automotive en 2014.
- Enfoque en el segmento de lujo y vehículos de alto rendimiento.
- No busca competir en volumen con fabricantes masivos.
- Considerado un punto de entrada para tecnologías de baterías avanzadas.
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