Publicado el

Una ley en el Senado de EE. UU. podría prohibir la venta de Mercedes-Benz y otros autos de lujo con inversión china

Una ley en el Senado de EE. UU. podría prohibir la venta de Mercedes-Benz y otros autos de lujo con inversión china

Una nueva legislación bipartidista en el Senado de los Estados Unidos ha avanzado, proponiendo una restricción significativa para los fabricantes de automóviles con una participación mayoritaria de entidades chinas. Esta medida, que establece un límite del 15% de propiedad por parte de inversores chinos, podría tener repercusiones inesperadas para marcas de lujo bien establecidas como Mercedes-Benz, que actualmente cuenta con una participación cercana al 20% de inversores de ese país.

La propuesta, que ha superado el comité de Comercio del Senado, se centra en la estructura de propiedad de las empresas automotrices, yendo más allá de las regulaciones existentes que analizan la ubicación de ensamblaje o la procedencia de componentes. El objetivo declarado de esta legislación es proteger la manufactura estadounidense y la competitividad global de los fabricantes de automóviles de EE. UU., según fuentes de la industria.

La inclusión de Mercedes-Benz en el posible punto de mira se debe a las participaciones del fabricante chino BAIC y de Li Shufu, fundador de Geely, quienes poseen conjuntamente casi el 10% de la compañía alemana. La suma de estas participaciones eleva la inversión china en Mercedes-Benz a cerca del 20%.

Senadores como Ted Cruz han señalado que, en su forma actual, el proyecto de ley vetaría la venta de Mercedes-Benz en Estados Unidos. Sin embargo, también han indicado la necesidad de ajustar la legislación antes de su aprobación, enfatizando que una prohibición de esta magnitud para una marca tan icónica no sería considerada. Se especula que General Motors, a través de su asociación con el sindicato UAW, estaría impulsando estas estrictas disposiciones para fortalecer la marca Cadillac.

Un portavoz de GM declaró a InsideEVs que la compañía apoya políticas que fortalezcan la manufactura estadounidense y la competitividad global, afirmando que pueden competir en igualdad de condiciones. Por su parte, Mercedes-Benz ha comunicado que continúa apoyando la legislación orientada a la seguridad nacional de EE. UU., pero también reitera su compromiso para asegurar que dichas regulaciones no afecten sus operaciones.

La propuesta de ley no se limita a la estructura de propiedad. También busca restringir la tecnología vinculada a China en los vehículos vendidos en EE. UU., basándose en preocupaciones de seguridad nacional. Los legisladores argumentan que los vehículos conectados podrían recopilar datos sensibles que, al ser transmitidos fuera de las fronteras estadounidenses, representarían una amenaza. Si se aprueba, la Ley de Seguridad de Vehículos Conectados ampliaría una norma existente del Departamento de Comercio que ya ha impactado a marcas como Polestar en el mercado estadounidense.

Esta nueva legislación prohibiría la importación o venta en EE. UU. de cualquier vehículo conectado fabricado, diseñado o con participación de propiedad asociada a entidades consideradas "cubiertas" (como China, Irán, Corea del Norte o Rusia) a partir de 2027. Para 2030, esta prohibición se extendería del software al hardware de los vehículos conectados.

La industria automotriz china ha estado bajo un escrutinio creciente por parte de los legisladores estadounidenses. Más allá de las restricciones de propiedad y tecnología, existen noticias sobre otros desarrollos, como la rápida expansión de modelos de automóviles chinos y la posibilidad de que marcas como BYD, a pesar de lanzar modelos PHEV en Europa, no lleguen al mercado estadounidense. El interés de China en dominar no solo las baterías, sino también el "cerebro" de los automóviles, añade otra capa de complejidad a estas discusiones regulatorias.

Los fabricantes tendrán hasta 2030 para cumplir con las nuevas normativas o buscar exenciones, según ha señalado el senador Bernie Moreno. La evolución de esta legislación será crucial para el futuro de marcas extranjeras con inversiones significativas en el mercado estadounidense y para la estrategia global de la industria automotriz.




Fuente: Link

A favor

  • Protección de la manufactura y competitividad de EE. UU.
  • Refuerzo de la seguridad nacional mediante restricciones tecnológicas.
  • Fomenta la igualdad de condiciones en el mercado automotriz global.

En contra

  • Potencial prohibición de marcas de lujo establecidas en EE. UU.
  • Podría generar tensiones comerciales y geopolíticas.
  • Impacto en la disponibilidad de modelos de alta gama para consumidores estadounidenses.

Detalles de la Legislación

  • Límite del 15% de propiedad china en automotrices.
  • Restricciones tecnológicas ligadas a China en vehículos conectados.
  • Prohibición de importación/venta a partir de 2027 (conectados), 2030 (hardware).
  • Plazo hasta 2030 para cumplimiento o exención.

Marcas Afectadas Potencialmente

  • Mercedes-Benz (aprox. 20% de inversión china).
  • Otras marcas con participación significativa de entidades chinas.
  • Marcas asociadas con tecnología china sensible.

Actores Clave y Argumentos

  • Senadores de EE. UU. (Cruz, Moreno).
  • General Motors y UAW (presión por el límite de propiedad).
  • Fabricantes de autos chinos (BAIC, Geely).
  • Preocupaciones de seguridad nacional y competitividad.

Galería de Imágenes

Fuente: Link


Compartir: