Una nueva encuesta revela un cambio de percepción en Canadá respecto a los vehículos eléctricos (VE) fabricados en China, impulsado por una política gubernamental que reduce aranceles e incentiva la compra de modelos más económicos. El 53% de los canadienses encuestados afirmó que el origen chino de un VE no afectaría su decisión de compra, mientras que un 15% se mostró más propenso a adquirir uno, contrastando con un 28% que indicó lo contrario. Esta tendencia marca un giro significativo respecto a hace dos años, cuando un 61% expresaba reticencia ante los vehículos de origen chino.
La política canadiense ha modificado su postura frente a las importaciones chinas, permitiendo la entrada de hasta 49,000 VE este año con una tarifa arancelaria reducida. Anteriormente, Canadá mantenía un arancel del 100% sobre los VE chinos, alineándose con Estados Unidos. Sin embargo, esta medida generó represalias por parte de China, que impuso aranceles a exportaciones agrícolas canadienses. La nueva tarifa del 6.1% busca no solo facilitar la entrada de vehículos de marcas reconocidas como Tesla, Volvo y Polestar (fabricados en China), sino también promover la asequibilidad general de los vehículos nuevos. Una parte de la cuota anual se reservará para vehículos con un precio inferior a los 35,000 dólares canadienses.
Además, Canadá ha reactivado su programa de incentivos para la compra de vehículos eléctricos, el Programa de Asequibilidad de Vehículos Eléctricos (EVAP), que ofrece 5,000 dólares canadienses para VE puros y 2,500 para híbridos enchufables. Estos incentivos aplican a vehículos con un precio de hasta 50,000 dólares canadienses, siempre que sean fabricados en Canadá o en países con acuerdos de libre comercio. El gobierno canadiense también busca atraer inversión de fabricantes chinos para establecer plantas de producción local, no solo para el mercado interno sino también para exportación. Si bien BYD tuvo una incursión previa en la fabricación de autobuses en Ontario que no prosperó, se especula que Chery podría ser la próxima automotriz china en ingresar al mercado canadiense.
Este cambio de estrategia refleja una adaptación a las dinámicas del mercado global de VE y una apuesta por la diversificación y la competitividad de precios, buscando equilibrar las relaciones comerciales y fomentar la transición hacia la movilidad eléctrica en el país.
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A favor
- Mayor asequibilidad de vehículos eléctricos para los consumidores canadienses.
- Potencial para atraer inversión extranjera y crear empleos en la industria automotriz local.
- Diversificación de la oferta de vehículos eléctricos en el mercado canadiense.
- Mejora de las relaciones comerciales entre Canadá y China tras tensiones arancelarias.
En contra
- Posible preocupación de seguridad nacional o industrial por el aumento de importaciones de origen chino.
- Impacto en fabricantes de automóviles locales que no sean chinos.
- La complejidad de las cuotas de importación y los requisitos de elegibilidad para incentivos podrían limitar el acceso inicial.
Políticas de Importación y Aranceles
- Permiso de importación de hasta 49,000 VE chinos anualmente.
- Reducción arancelaria del 100% a 6.1% para VE chinos.
- Cuota reservada para vehículos por debajo de 35,000 CAD.
Incentivos y Asequibilidad
- Programa EVAP ofrece 5,000 CAD para VE puros y 2,500 CAD para híbridos enchufables.
- Incentivos aplicables a vehículos con precio de hasta 50,000 CAD.
- Requisito de fabricación en Canadá o países con TLC para acceder a incentivos.
Inversión y Producción Local
- Objetivo de atraer inversión china para plantas de producción local.
- Fomento de joint ventures para fabricación de VE.
- Potencial para exportación de vehículos fabricados en Canadá.
Percepción del Consumidor
- 53% de canadienses no se vería afectado por el origen chino de un VE.
- 15% más propenso a comprar VE chinos, frente a un 28% menos propenso.
- Cambio notable respecto a hace dos años, cuando la reticencia era mayor (61%).
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