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Tesla Model Y: ¿Qué tan rápido se degrada su batería tras 160,000 km sin carga rápida intensiva?

Tesla Model Y: ¿Qué tan rápido se degrada su batería tras 160,000 km sin carga rápida intensiva?

Un Tesla Model Y de tres años con más de 177,000 km recorridos ha revelado datos sorprendentes sobre la degradación de su batería, a pesar de haber utilizado predominantemente la carga AC y evitado las estaciones de carga rápida (DC). La creencia popular sugiere que la carga rápida DC acelera la degradación de la batería de los vehículos eléctricos (VE), pero un análisis reciente de un Model Y Long Range All-Wheel Drive de 2023 sugiere que otros factores podrían ser igual o más determinantes.

El propietario actual del vehículo, Branden Flasch, un creador de contenido de YouTube, adquirió este Model Y usado con una considerable cantidad de kilómetros y una historia de carga que prioriza las conexiones AC sobre las DC. Según las pruebas de salud de la batería de Tesla, el vehículo había registrado solo alrededor de 2 megavatios-hora (MWh) de carga rápida DC, en contraste con más de 40 MWh de carga AC. Incluso la energía recuperada por el frenado regenerativo superó la cantidad de carga DC recibida.

Con un total de 111,703 millas (aproximadamente 179,760 km) recorridas en tres años, el anterior propietario evidentemente utilizó el vehículo intensivamente. A menudo, los VE que acumulan tal kilometraje en poco tiempo recurren a la carga rápida para mantener la operatividad, especialmente si se utilizan para servicios de transporte compartido. Sin embargo, en este caso, los datos obtenidos por Flasch, incluyendo imágenes del modo Sentry, sugieren que el anterior dueño simplemente mantenía un trayecto diario muy largo: unos 105 millas (169 km) en cada sentido.

Tras adquirir el vehículo y realizar un viaje de costa a costa utilizando los Supercargadores de Tesla, Flasch midió la salud de la batería. Utilizando la propia prueba de salud de la batería del coche, arrojó un 77% de capacidad restante. Esto representa una reducción del 23% en tres años, una cifra considerada bastante alta. Una medición posterior a través de la aplicación de terceros Tessie mostró un 80.95%, apenas unos cuatro puntos porcentuales mejor que la lectura del vehículo.

¿Realmente perjudica la carga rápida a las baterías de los VE?

Los resultados pueden ser contraintuitivos para muchos, ya que desafían la sabiduría popular sobre la carga rápida. Estudios anteriores, como uno realizado por Recurrent que analizó 13,000 Teslas, sugirieron que la carga rápida no tenía el impacto negativo esperado en la salud de la batería. Davide Giacobbe, cofundador de la empresa de salud de VE Voltest, ha señalado anteriormente a InsideEVs que la proporción de carga rápida no es necesariamente el mejor predictor de la salud de la batería.

Si bien es cierto que la carga rápida puede aumentar la temperatura de la batería y contribuir a la pérdida de capacidad, los sistemas de gestión térmica de los VE modernos están diseñados para mitigar estos efectos. Giacobbe sugiere que otros factores pueden tener un impacto mucho mayor en la longevidad de la batería, lo cual podría explicar la experiencia con este Model Y.

Existen varias teorías para entender esta degradación acelerada:

  • Ciclos de carga y descarga extremos: El anterior propietario podría haber cargado frecuentemente la batería hasta el 100% y descargarla hasta niveles muy bajos. Por ejemplo, enchufar el coche por la noche para alcanzar el 100% de carga y luego realizar el largo trayecto diario.
  • Condiciones climáticas extremas: El vehículo procedía originalmente de Palm Springs, California, una zona conocida por sus temperaturas diurnas que superan frecuentemente los 38°C (100°F). El uso continuado en climas extremadamente cálidos puede acelerar la degradación de la batería más de lo normal.

La lección principal de este caso es que la degradación de la batería de un VE es un fenómeno multifactorial. Factores como los hábitos de carga, los ciclos de carga completos, las temperaturas ambientales y el propio diseño del sistema de gestión térmica juegan un papel crucial, a menudo más significativo que la mera frecuencia de uso de la carga rápida DC. La evidencia acumulada sugiere que las baterías de los VE modernos son robustas y capaces de soportar altas kilometrajes, y la preocupación por la carga rápida podría ser menor de lo que se pensaba, siempre y cuando el vehículo cuente con sistemas de gestión térmica eficientes.




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A favor

  • Las baterías de los VE modernos son generalmente duraderas y capaces de soportar altas kilometrajes.
  • Los sistemas de gestión térmica de los vehículos eléctricos actuales son efectivos para mitigar los efectos de la carga rápida.
  • La carga AC sigue siendo la forma principal de recarga para muchos usuarios, reduciendo la dependencia de la infraestructura de carga rápida.
  • La carga rápida DC, aunque no ideal en exceso, no es el único ni el principal factor de degradación de la batería.

En contra

  • Una degradación del 23% en 3 años y 177,000 km es relativamente alta, sugiriendo otros factores influyentes.
  • Las temperaturas ambientales extremas (calor) pueden acelerar significativamente la degradación de la batería.
  • Los hábitos de carga, como cargar al 100% y descargar a niveles muy bajos de forma recurrente, pueden impactar negativamente la salud de la batería.

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