A pesar de las audaces declaraciones de Elon Musk, las ambiciones de Tesla para su flota de Robotaxis y la conducción autónoma total (FSD) no cumplieron las expectativas para finales de 2025. Los lanzamientos en Austin y San Francisco, aunque significativos, estuvieron lejos de la escala y la autonomía prometidas, marcando un año más de plazos incumplidos.
Elon Musk, CEO de Tesla, había proclamado en la llamada de ganancias del cuarto trimestre de 2024 que los Teslas operarían sin conductor en Austin en junio de 2025, calificándolo de una situación inminente. Sin embargo, la realidad demostró ser considerablemente diferente. Las promesas de tener acceso a Robotaxis para la mitad de la población de EE. UU., la eliminación del conductor de seguridad y la operación en entre ocho y diez áreas metropolitanas importantes para finales de 2025, no se materializaron.
El concepto de Robotaxi de Tesla se basaba en la implementación de Model Y modificados con un sistema Full Self-Driving (FSD) mejorado, permitiendo a los usuarios solicitar viajes a través de una aplicación. La idea era que, tras una fase inicial con supervisión humana, los vehículos alcanzarían la autonomía total mediante el entrenamiento con inteligencia artificial. No obstante, este objetivo de autonomía completa, ya sea para flotas comerciales o vehículos privados, sigue siendo esquivo.
Si bien Tesla lanzó su servicio de Robotaxi en Austin en junio de 2025, la afirmación de que operarían sin conductor no fue precisa. Los conductores de seguridad aún estaban presentes, monitoreando el vehículo y listos para intervenir en caso de emergencia, a pesar de las recientes pruebas de Tesla con viajes sin conductor. Aunque Musk ha sugerido que la necesidad del conductor de seguridad desaparecerá pronto, la implementación a gran escala prometida, comparable a la de Waymo, se ha pospuesto hasta 2026 o más allá.
Actualmente, el servicio de Robotaxi de Tesla opera en Austin y San Francisco. Los planes de expansión a ciudades como Dallas, Houston, Phoenix, Miami y Las Vegas, que cubrirían aproximadamente 15.25 millones de personas (alrededor del 4.5% de la población de EE. UU.), aún están en espera. La experiencia sobre el terreno en Austin dista de ser la esperada. Informes indican tiempos de espera de 15 a 25 minutos para un viaje en el centro, con frecuentes denegaciones de servicio debido a alta demanda. Comparado visualmente con Waymo, la cantidad de Robotaxis de Tesla es significativamente menor, y se estima que solo operan alrededor de tres docenas de unidades en Austin.
Las proyecciones de Tesla sobre el tamaño de su flota también han sido objeto de escrutinio. Musk afirmó en octubre que la flota de Austin alcanzaría los 500 vehículos para finales de 2025 y más de 1,000 en el Área de la Bahía. Sin embargo, el Área de la Bahía cuenta con menos de 150 vehículos, y la cifra en Austin tampoco alcanzó las expectativas. La discrepancia entre las afirmaciones de Musk y la realidad operativa ha generado dudas sobre la escalabilidad y la precisión de las previsiones de la compañía.
El sistema Full Self-Driving (FSD) de Tesla tampoco ha cumplido los plazos prometidos. La disponibilidad de FSD sin supervisión, anunciada para finales de 2025, sigue siendo un objetivo lejano. A pesar de que Musk ha sugerido que es posible usar el móvil mientras se conduce (algo ilegal en la mayoría de los estados), esto está muy lejos de la autonomía sin supervisión prometida, que incluye la visión de viajes de costa a costa sin necesidad de intervención humana, una promesa que data de 2017.
La complejidad de la autonomía vehicular se hace evidente. Ninguna compañía ha logrado entregar un sistema de conducción completamente autónoma sin restricciones operativas. La falta de transparencia sobre las limitaciones y los plazos de implementación erosiona la confianza pública. Las promesas de Tesla sobre la autonomía son cruciales para sus inversores, ya que han impulsado el valor de sus acciones. Sin embargo, la empresa necesita cumplir sus compromisos o ser más clara sobre los desafíos y los cronogramas para mantener la confianza del mercado.
Con el fin de 2025 acercándose, queda claro que las ambiciones de Robotaxi y FSD de Tesla no se materializaron como se esperaba. La esperanza se traslada ahora a 2026, pero la industria automotriz continúa enfrentando los complejos retos de la autonomía total.
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A favor
- Lanzamiento del servicio Robotaxi en Austin y San Francisco.
- Continuas pruebas y desarrollo de la tecnología FSD.
- Elon Musk mantiene el interés y la inversión en el sector de la autonomía.
- La escala de la flota se está incrementando, aunque más lentamente de lo prometido.
En contra
- Las promesas de autonomía total y operación sin conductor no se cumplieron en 2025.
- La escala de la flota y la cobertura geográfica están muy por debajo de lo anunciado.
- Tiempos de espera y denegaciones de servicio en la operación actual.
- La tecnología FSD sigue sin alcanzar la autonomía completa prometida desde 2017.
- Falta de transparencia sobre las limitaciones técnicas y los plazos reales.
Tecnología y Promesas de Autonomía
- Declaraciones de Elon Musk sobre Robotaxis sin conductor en 2025.
- Falta de materialización de la operación sin conductor en Austin.
- Objetivo de acceso a Robotaxis para el 50% de la población de EE.UU. no alcanzado.
- Expansión prevista a 8-10 ciudades importantes no concretada.
- El sistema Full Self-Driving (FSD) aún no es totalmente autónomo.
Operación y Escalabilidad Actual
- Servicio Robotaxi operativo en Austin y San Francisco.
- Presencia de conductores de seguridad en los viajes.
- Planes de expansión a Dallas, Houston, Phoenix, Miami y Las Vegas pendientes.
- Tiempos de espera de 15-25 minutos en Austin.
- Denegaciones de servicio por alta demanda.
- Menor número de vehículos comparado con competidores como Waymo.
- Flota en Austin y Área de la Bahía por debajo de las proyecciones de 500 y 1000 vehículos.
Impacto e Implicaciones Futuras
- La complejidad de la autonomía vehicular como principal desafío.
- Importancia de la transparencia sobre limitaciones y plazos.
- Influencia de las promesas de autonomía en el valor de las acciones de Tesla.
- Necesidad de cumplir compromisos o ser más claro con los inversores.
- El futuro de la autonomía se pospone para 2026 o más allá.
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