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Chevrolet Groove RS 2025: Un SUV Chino con Estilo Propio y Ambiciones Globales

Chevrolet Groove RS 2025: Un SUV Chino con Estilo Propio y Ambiciones Globales

La segunda generación del Chevrolet Groove ha llegado al mercado, marcando un hito significativo en la estrategia de General Motors para el segmento de SUVs subcompactos. Producido en China, este modelo representa un cambio radical respecto a su predecesor, no solo en diseño sino también en tecnología y equipamiento, buscando hacerse un hueco frente a rivales establecidos y complementando la oferta de la marca en la región.

En esta ocasión, analizamos la versión RS de la mano de su única motorización disponible: un 1.5 litros atmosférico de 98 CV y 143 Nm de torque, acoplado a una transmisión manual de seis relaciones. El Groove se presenta en dos niveles de acabado, LT y RS, con precios de acceso de 23.990 y 25.990 dólares respectivamente en el mercado uruguayo.

Comparado con su hermano de plataforma, el Tracker (producido en Brasil), el Groove se posiciona como una alternativa más accesible, con una diferencia de hasta 8.000 dólares entre las versiones tope de gama. Esta estrategia busca captar a un público que busca un SUV con un diseño moderno y un equipamiento competitivo sin realizar una inversión mayor.

Diseño Exterior: Un Rostro Nuevo y Distinto

El exterior del nuevo Groove es, quizás, su rasgo más distintivo. A diferencia de la generación anterior y de la mayoría de los modelos de Chevrolet, este SUV no sigue un patrón de "family feeling" preestablecido. Su diseño, proveniente del SAIC-Wuling Xingchi, fue adaptado de manera notable para la marca del moño dorado. El resultado es un vehículo con una identidad visual propia, que puede gustar más o menos, pero que sin duda no pasa desapercibido.

La versión RS añade detalles que la diferencian del LT, como el techo en color negro, apliques en los faldones laterales, paragolpes con acabados tipo fibra de carbono y sutiles líneas en color rojo. Las llantas de aleación de 17 pulgadas presentan un diseño diamantado en la versión RS y uno más convencional en la LT. A pesar de la agresividad que buscan estos detalles, personalmente, encuentro que el aspecto más discreto del LT resulta más agradable.

Sin embargo, no todo es perfecto en el exterior. La solución del pilar C con una falsa ventanilla en negro piano, si bien busca aligerar visualmente la pieza, entorpece la visibilidad trasera y es propensa a rayones. Las dimensiones han crecido respecto a la generación anterior, alcanzando los 4.365 mm de largo, 1.750 mm de ancho y 1.610 mm de alto, con una distancia entre ejes de 2.570 mm, lo que se traduce en un vehículo más imponente y espacioso.

Interior: Modernidad y Funcionalidad

El habitáculo ha experimentado una transformación completa, adoptando un diseño moderno y funcional. Se abandona la ausencia total de "family feeling" que caracterizaba al anterior modelo, ofreciendo un ambiente más actual. A pesar de que los materiales siguen siendo sencillos, con predominio de plásticos rígidos, los encastres son correctos y el esfuerzo de General Motors por mejorar la calidad percibida es evidente.

La versión RS se distingue por su interior bitono en rojo y negro, butacas deportivas y ajustes eléctricos para el conductor (seis vías), algo poco común en este segmento. El nivel LT opta por butacas más convencionales y ajustes manuales. La posición de manejo es la clásica de un SUV, elevada y enfocada al confort, aunque la columna de dirección ofrece ajustes limitados en altura y nulos en profundidad, obligando a compromisos en la postura de manejo.

Las pantallas han recibido una mejora sustancial. El cuadro de instrumentos ahora es digital a color de siete pulgadas, reemplazando al antiguo display monocromático. El sistema multimedia, con una pantalla de 10,25 pulgadas, integra controles de climatización digital y es compatible con Apple CarPlay y Android Auto. Aunque la interfaz es funcional, la falta de mandos físicos para el volumen puede resultar incómoda al usar estas aplicaciones.

Las plazas traseras ofrecen buena habitabilidad, con respaldos reclinables que aumentan el confort. Sin embargo, la versión RS sufre por la inclusión de un techo solar convencional que roba espacio vertical, haciendo que personas de más de 1,80 m puedan rozar el techo. El asiento trasero también está ubicado más alto que los delanteros, una decisión de diseño cuestionable. El piso plano en las plazas traseras, al no tener túnel de transmisión, es un punto a favor para la habitabilidad a lo ancho.

El baúl es uno de los más amplios del segmento, con 436 litros ampliables hasta los 1.140 litros. Un detalle a mejorar es que la llanta de auxilio es temporal, limitada en velocidad y uso.

Equipamiento y Seguridad: Un Salto Adelante

Chevrolet ha puesto especial énfasis en el equipamiento de seguridad de esta nueva generación. Seis airbags de serie y la incorporación del paquete de asistencias a la conducción Chevrolet Intelligent Driving, que incluye frenado automático de emergencia con detección de peatones, advertencia de colisión frontal, alerta de cambio de carril con corrección y ópticas LED con conmutación inteligente, marcan un avance significativo.

La versión RS suma faros antiniebla, aire acondicionado digital, asientos delanteros deportivos, butaca del conductor eléctrica, seis parlantes, techo solar y espejos retrovisores plegables eléctricamente. Si bien la diferencia de precio con el LT es considerable, la elección dependerá de las prioridades del comprador.

A pesar de las mejoras, aún existen algunos faltantes: sensores de estacionamiento delanteros, climatizador automático, cargador inalámbrico, limitador de velocidad y salidas de aire traseras son algunos de ellos. Tampoco cuenta con cámaras 360º ni con el sistema OnStar.

Motorización: Sencillez y Eficiencia

La estrategia de General Motors para Latinoamérica se centra en ofrecer un motor 1.5 litros atmosférico de 98 CV y 143 Nm, acoplado a una caja manual de seis marchas. Esta configuración, aunque no la más potente del mercado, prioriza la eficiencia y la fiabilidad, evitando así canibalizar a otros modelos de la marca como el Tracker Turbo o el Captiva XL. Para otros mercados, sí existen versiones turbo con transmisión automática CVT, pero en nuestra región, la propuesta es más conservadora.

Este motor, una evolución del L2B de la generación anterior, mantiene una arquitectura de cuatro cilindros y 16 válvulas con doble distribución variable (DVVT). Si bien no deslumbra por su performance, cumple su función para un uso urbano y en carretera sin grandes exigencias.




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A favor

  • Diseño exterior moderno y diferenciado.
  • Interior renovado y funcional.
  • Buen equipamiento de seguridad de serie, incluyendo asistencias a la conducción.
  • Pantallas digitales de buen tamaño y resolución.
  • Baúl amplio para el segmento.
  • Precio competitivo frente a otros SUVs de Chevrolet.

En contra

  • Diseño de pilares C que afecta la visibilidad y es propenso a rayones.
  • Materiales interiores mayormente rígidos.
  • Columna de dirección con ajustes limitados.
  • Falta de mandos físicos para volumen en el sistema multimedia.
  • Techo solar en versión RS que resta espacio vertical en plazas traseras.
  • Llanta de auxilio temporal.
  • Ausencia de salidas de aire traseras.

Equipamiento Destacado

  • Seis airbags de serie.
  • Frenado automático de emergencia con detección de peatones.
  • Advertencia de colisión frontal.
  • Alerta de cambio de carril con corrección.
  • Ópticas delanteras LED con conmutación inteligente.
  • Cuadro de instrumentos digital a color de 7 pulgadas.
  • Sistema multimedia de 10.25 pulgadas.
  • Butaca del conductor con ajuste eléctrico (RS).
  • Techo solar eléctrico (RS).

Precio y Posicionamiento

  • Versión LT: U$S 23.990.
  • Versión RS: U$S 25.990.
  • Posicionado como alternativa más accesible que el Chevrolet Tracker.
  • Diferencia de precio de hasta U$S 8.000 con respecto al Tracker.

Competidores Principales

  • Chevrolet Tracker
  • Otros SUVs subcompactos de marcas generalistas.

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