Las baterías de fosfato de hierro y litio (LFP) están ganando terreno en el mercado de vehículos eléctricos (VE), ofreciendo una alternativa más asequible y duradera a las químicas tradicionales de níquel, manganeso y cobalto (NMC). Sin embargo, su adopción implica comprender sus necesidades específicas de carga para optimizar su rendimiento y longevidad. Modelos como ciertas versiones del Ford Mustang Mach-E y los Tesla Model Y y Model 3 equipados con estas baterías presentan requisitos distintos a los de sus homólogos con baterías NMC.
La experiencia de cargar un Ford Mustang Mach-E 2025 con batería LFP a menudo revela un mensaje instructivo en la pantalla central: "Cargar al 100% al menos una vez al mes para mantener la salud de la batería". Esta indicación difiere de las recomendaciones habituales para baterías NMC, que sugieren limitar la carga al 80% o 90% para preservar la vida útil. La razón de esta diferencia radica en la composición química de las baterías LFP.
A diferencia de las baterías NMC, que utilizan níquel, cobalto y manganeso en su cátodo, las LFP emplean fosfato de hierro. Esta elección química, aunque menos densa en energía (aproximadamente un 30% menos, según Recurrent), confiere a las LFP ventajas significativas. Son alrededor de un 20% más económicas de producir, lo que contribuye a reducir el costo final de los vehículos eléctricos, haciéndolos más accesibles. Además, al no contener níquel ni cobalto, evitan controversias relacionadas con el abastecimiento de materiales. Su química más estable también las hace menos propensas a riesgos de incendio (aunque ya de por sí bajos en general) y les otorga una mayor durabilidad y vida útil.
Sin embargo, la cadena de suministro de las baterías LFP está fuertemente dominada por China, lo que presenta sus propios desafíos geopolíticos y de licenciamiento tecnológico, como es el caso de Ford con CATL. A pesar de ello, su adopción está en aumento. En Estados Unidos, las baterías LFP se encuentran principalmente en versiones de menor costo y menor autonomía de modelos como el Mustang Mach-E (con la batería de rango estándar), el futuro Chevrolet Bolt 2027, versiones del Chevrolet Silverado EV, y variantes de entrada de los Rivian R1S y R1T, así como en muchas versiones de rango estándar del Tesla Model 3 y Model Y (especialmente las de tracción trasera).
La recomendación de cargar al 100% las baterías LFP tiene una base técnica relacionada con el Sistema de Gestión de Batería (BMS). Al cargar completamente la batería de forma periódica (semanalmente para Tesla, mensualmente para Ford, según las indicaciones originales), se asegura que el BMS calibre correctamente la estimación de rango y el estado de carga. Esto permite al conductor beneficiarse de un mayor porcentaje del rango máximo disponible de forma consistente.
Existe cierto debate sobre el impacto a largo plazo de la carga frecuente al 100% en las baterías LFP. Mientras que Recurrent sugiere que estas baterías soportan mejor los estados de carga elevados sin una degradación significativa en comparación con otras químicas, un estudio publicado en el Journal of Electrochemical Society apunta a que la carga repetida al 100% podría, con el tiempo, formar compuestos dañinos que deterioren el electrodo negativo. No obstante, la misma fuente reconoce que mantener las baterías LFP a niveles de carga bajos es poco práctico, por lo que se recomienda un uso juicioso de la carga completa.
Los datos recopilados hasta la fecha, incluyendo casos de Teslas con LFP que superan los 100.000 millas con una degradación mínima, sugieren que, para la mayoría de los usuarios, seguir las indicaciones del fabricante o del propio vehículo es la mejor estrategia. Si bien la regla del 80% de carga es menos crítica para las LFP, comprender la tecnología detrás de la batería del propio vehículo es fundamental para su cuidado y para maximizar su vida útil.
Fuente: Link
A favor
- Mayor durabilidad y vida útil.
- Menor costo de producción, lo que reduce el precio del vehículo.
- Mayor seguridad debido a su química más estable.
- Menor impacto ambiental por la ausencia de cobalto y níquel.
- Tolerancia a estados de carga elevados, permitiendo una mejor estimación del rango.
En contra
- Menor densidad energética, resultando en una autonomía inferior para el mismo tamaño de batería.
- Menor rendimiento en climas muy fríos.
- Dependencia de la cadena de suministro dominada por China.
- Potencial debate sobre la degradación a largo plazo por carga constante al 100%.
Vehículos con Baterías LFP
- Ford Mustang Mach-E (versiones de rango estándar)
- Tesla Model 3 y Model Y (variantes de rango estándar y RWD)
- Futuro Chevrolet Bolt y Silverado EV
- Rivian R1S y R1T (variantes de entrada)
Recomendaciones de Carga
- Ford: Cargar al 100% al menos una vez al mes.
- Tesla: Cargar al 100% al menos una vez a la semana.
- Seguir siempre las indicaciones del manual del vehículo o de la pantalla.
Ventajas y Desventajas
- Ventaja: Costo, Durabilidad, Seguridad.
- Desventaja: Autonomía, Rendimiento en frío.
Fuente: Link