Volkswagen Argentina ha anunciado una importante actualización en la gama de su exitoso SUV compacto, el T-Cross. La novedad principal es la introducción de una nueva versión de entrada denominada Sense, pensada para ofrecer una opción más accesible sin sacrificar la esencia del modelo. Esta variante busca atraer a un público más amplio, manteniendo las características que han posicionado al T-Cross como un referente en el competitivo segmento B de los SUV.


La versión Sense llega para reemplazar a la anterior configuración de entrada, la Trendline 170 TSI MT. Bajo el capó, esta nueva variante mantiene la probada configuración mecánica que combina un motor 1.0 turboalimentado de tres cilindros, capaz de entregar 101 caballos de fuerza y 170 Nm de torque. La transmisión se confía a una caja manual de cinco velocidades, ofreciendo una experiencia de conducción ágil y eficiente.
En términos de diseño exterior, la versión Sense presenta algunas distinciones clave para optimizar su precio. Destaca la ausencia de llantas de aleación, optando en su lugar por llantas de chapa con tazas. Asimismo, las manijas de las puertas ahora vienen en el color de la carrocería y las barras de techo, elementos que añaden un toque deportivo y funcional, están presentes. A pesar de estas modificaciones, el T-Cross Sense conserva una estética atractiva y moderna que lo identifica claramente dentro de la familia Volkswagen.
El equipamiento interior es uno de los puntos fuertes de esta nueva versión. Volkswagen ha hecho un esfuerzo por mantener elementos tecnológicos y de confort relevantes. La protagonista es la pantalla táctil de 10 pulgadas del sistema multimedia VW Play, reconocida por su interfaz intuitiva y completa. Complementando esto, encontramos el tablero digital VW Digital Cockpit de 8 pulgadas, que personaliza la información al conductor, y el control de velocidad crucero. Además, se incluyen los cuatro levantavidrios eléctricos, facilitando el uso diario.
La seguridad es un aspecto que Volkswagen no ha descuidado, incluso en la versión de entrada. El T-Cross Sense viene equipado de serie con seis airbags, lo que proporciona una protección integral para todos los ocupantes. Los controles de tracción (TCS) y estabilidad (ESP) son también de serie, ayudando a mantener el control del vehículo en situaciones de riesgo. Destaca la inclusión de sistemas de asistencia a la conducción (ADAS), como el frenado autónomo de emergencia con detección de peatones, una característica cada vez más importante para la seguridad activa.
El Volkswagen T-Cross Sense estará disponible en tres colores exteriores: Negro Universal, Blanco Puro y Plata Pirita, ofreciendo a los compradores opciones para personalizar su vehículo.
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