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Tesla Model Y: La Batería Resiste Sorprendentemente Tras 25,000 Km de Carga Rápida

Tesla Model Y: La Batería Resiste Sorprendentemente Tras 25,000 Km de Carga Rápida

Un análisis reciente de un Tesla Model Y de seis meses de antigüedad y con aproximadamente 16,000 millas (unos 25,750 km) ha revelado un estado de salud de la batería excepcionalmente bueno, manteniendo el 99% de su capacidad original. Lo más notable es que el propietario utilizó predominantemente la carga rápida (DC) en lugar de la carga en casa (AC), lo que va en contra de la creencia popular de que la carga rápida acelera la degradación de las baterías de los vehículos eléctricos.

El propietario, conocido como BCTESLAGUY en Canadá, decidió realizar una prueba exhaustiva de la batería después de que la aplicación de Tesla indicara una degradación nula, algo que le pareció demasiado bueno para ser verdad. La prueba, que exige que el vehículo tenga un 20% de carga, se conecte a una fuente AC de al menos 5 kW y luego se descargue hasta cerca del 0% para recargarse al 100%, duró aproximadamente 20 horas. Los resultados superaron las expectativas del propietario, quien anticipaba una retención de entre el 96% y el 97%.

Durante los seis meses de uso, el Model Y recibió 2,588 kWh de energía a través de cargadores domésticos AC y 2,888 kWh mediante cargadores rápidos DC. La capacidad nominal total de la batería tras la prueba se mantuvo en 82.8 kWh, idéntica a la inicial, lo que sugiere que se trata de un pack Long Range con química NMC. Si bien se observó un ligero aumento en el desequilibrio de las celdas (de 16 mV a 30 mV), esto no pareció preocupar al propietario.

El secreto, según el dueño, reside en hábitos de carga específicos. Fundamentalmente, siempre precalienta la batería antes de la carga rápida y limita la carga al 75%, evitando además que el estado de carga descienda por debajo del 35%. Estos hábitos, combinados con un ciclo de carga que incluye tanto la carga en casa como la pública, parecen ser clave para mitigar el impacto negativo de la carga rápida.

Este caso desafía la narrativa de que la carga rápida es inherentemente perjudicial para las baterías de los vehículos eléctricos. Si bien es cierto que la carga rápida puede acelerar la degradación, este estudio sugiere que las prácticas de carga adoptadas por el usuario juegan un papel crucial. Evitar los extremos de carga (nunca cargar al 100% si no es necesario y no dejar que la batería caiga por debajo del 20%, o en este caso, 35%) y precalentar la batería antes de usar cargadores rápidos son estrategias que pueden preservar la salud de la batería a largo plazo, incluso en vehículos con baterías NMC, que tradicionalmente se consideran menos resistentes a la carga rápida que las LFP.

La degradación de las baterías de los vehículos eléctricos es mayor cuando son nuevas y tiende a estabilizarse con el tiempo. Por lo tanto, un vehículo con solo seis meses de uso que ha sido sometido a una carga rápida intensiva y que aún mantiene el 99% de su capacidad es un dato alentador para los propietarios de vehículos eléctricos. Este análisis, aunque es un caso individual, aporta evidencia valiosa sobre la importancia de la gestión de la carga.

El propietario planea continuar con su rutina de carga y repetir la prueba en seis meses para seguir monitorizando la evolución de la batería. Los resultados de esta prueba sugieren que el temor a la carga rápida podría estar sobreestimado, siempre y cuando se adopten hábitos de carga inteligentes y se eviten los ciclos extremos de carga y descarga.




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A favor

  • Excelente retención de capacidad de batería (99%) tras 25,750 km.
  • Uso predominante de carga rápida sin degradación aparente.
  • Demuestra la efectividad de hábitos de carga inteligentes.
  • El propietario se mantiene proactivo en el monitoreo de la batería.

En contra

  • Ligero aumento en el desequilibrio de celdas (30 mV).
  • La química NMC podría ser más sensible a la carga rápida que la LFP, aunque aquí se mitiga.
  • Los resultados se basan en un solo caso y pueden no ser generalizables a todos los usuarios.

Detalles de la Prueba de Batería

  • Vehículo: Tesla Model Y (6 meses de antigüedad).
  • Kilometraje: 16,000 millas (aprox. 25,750 km).
  • Carga AC recibida: 2,588 kWh.
  • Carga DC recibida: 2,888 kWh.
  • Salud de la batería post-prueba: 99% de capacidad original.
  • Autonomía estimada con carga completa: 326 millas (525 km).
  • Capacidad nominal total: 82.8 kWh.
  • Desequilibrio de celdas: 30 mV (anteriormente 16 mV).

Hábitos Clave del Propietario

  • Precalentamiento de la batería antes de la carga rápida.
  • Límite de carga establecido al 75%.
  • Evitar que el estado de carga baje del 35%.
  • Uso combinado de carga doméstica AC y carga rápida DC.

Implicaciones y Conclusiones

  • La carga rápida puede ser menos perjudicial de lo esperado si se maneja correctamente.
  • La gestión proactiva de la carga es crucial para la longevidad de la batería.
  • Los primeros meses de vida de la batería son críticos para la degradación futura.
  • El pánico sobre la degradación por carga rápida podría ser exagerado, el 'cómo' importa más que el 'qué'.

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