Nissan introduce en nuestro mercado al Magnite, su nuevo SUV subcompacto proveniente de India. Posicionado por debajo del Kicks Play, este modelo busca atraer a un público joven con un diseño atractivo y un motor turbo de tres cilindros. Analizamos la versión Exclusive con transmisión CVT para evaluar su desempeño y propuesta.
Presentado mundialmente en 2020 y actualizado en 2024, el Nissan Magnite se concibió inicialmente como un modelo Datsun de bajo costo, pero tras la desaparición de la marca, fue adoptado por Nissan. Utiliza la plataforma CMF-A+ del Grupo Renault, compartida con el Renault Kiger. A diferencia de otros SUVs de la marca producidos en la región, el Magnite llega importado desde la planta de Chennai, India.
En cuanto a su diseño exterior, el Magnite presenta una estética moderna y personal que se desmarca del lenguaje de diseño "V-Motion" de otros modelos de Nissan. La unidad de prueba en color "Rojo Ópalo" con techo negro, junto a opciones como "Naranja Bengala" y "Azul Ártico", apuntan a un público más joven. La versión Exclusive se distingue por faros delanteros y antinieblas con tecnología LED, mientras que la versión Advance utiliza halógenas.
Las dimensiones del Magnite lo confirman como el SUV más pequeño de Nissan en la gama, con 3.994 mm de largo, 1.758 mm de ancho y 1.572 mm de alto, y una distancia entre ejes de 2.500 mm. Es notablemente más corto y estrecho que el Kicks Play o el Kait.
El interior del Magnite muestra influencias de Renault en algunos componentes, como los mandos de luces, limpiaparabrisas y elevalunas. La calidad de los materiales es correcta, con un estilo que tiende a lo rústico pero bien ensamblado. La versión Exclusive mejora la estética con detalles en eco-cuero naranja/negro y una iluminación ambiental personalizable, además de un aplique que realza el habitáculo.
Un punto a mejorar es la posición de manejo, que ofrece una regulación limitada de la columna de dirección (solo en altura) y deja al conductor en una postura algo elevada y con una pedalera poco profunda, similar a la de un utilitario. El instrumental, aunque muestra información correcta en su pantalla TFT de siete pulgadas, tiene un diseño que no convence y parece de un segmento inferior.
Sin embargo, el Magnite se redime en espacio interior, especialmente en las plazas traseras, donde dos adultos viajan cómodamente en anchura y altura. El piso casi plano y la ausencia de un túnel de transmisión pronunciado contribuyen a una buena habitabilidad. Las plazas traseras cuentan con salidas de aire acondicionado, luces de lectura y un apoyabrazos central.
El baúl ofrece una capacidad de 336 litros ampliables hasta 690 litros al abatir los asientos traseros, cifras menores a las de su primo, el Kicks Play (432 litros). Un detalle positivo es que incluye una llanta de auxilio de igual marca y medida que las titulares, aunque con llanta de acero.
En cuanto a equipamiento, la versión Exclusive destaca por el espejo retrovisor interior con anti-encandilamiento automático y el encendido remoto del motor. La versión Advance ofrece llave inteligente i-Key, climatizador automático, sensores traseros y cámaras de retroceso y 360°.
En seguridad, el Magnite cumple con lo básico del segmento, incluyendo seis airbags y controles de tracción y estabilidad. Sin embargo, carece de asistencias avanzadas a la conducción, un punto débil frente a algunos competidores. Otros elementos de confort ausentes o limitados son el sistema "one-touch" para el conductor, más conexiones USB o cargador inalámbrico.
Mecánicamente, el Magnite está equipado con un motor 1.0 litros, tres cilindros, turbo, inyección directa (HRA0DET) que entrega 100 cv y 151 Nm de par con la transmisión automática CVT (XTronic con D-Step Logic). Este motor se comporta bien en ciudad, ofreciendo agilidad en bajas revoluciones, pero las vibraciones típicas de un tres cilindros se hacen sentir en el habitáculo. Las prestaciones generales no son destacadas, pero compensa con un uso ágil en tránsito urbano.
La transmisión CVT simula cambios de marcha virtuales para evitar el efecto "resbaloso" de aceleración constante, aunque no permite la intervención manual del conductor. Nissan asegura haber mejorado la confiabilidad de esta transmisión.
Las cifras de consumo declarado son de 6,0 l/100 km en ciclo mixto, con mediciones de prueba que rondaron los 6,1 l/100 km. El depósito de combustible de 40 litros es uno de los más pequeños del segmento, lo que limita la autonomía en viajes largos.
El comportamiento dinámico del Magnite se caracteriza por un buen equilibrio de suspensiones que prioriza el confort. Con un despeje al suelo de 205 mm, supera con facilidad obstáculos urbanos como lomos de burro y baches sin que el chasis roce el asfalto.
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