Geely, el conglomerado automotriz chino propietario de marcas de renombre como Volvo y Polestar, está evaluando seriamente su entrada en el mercado de Estados Unidos. A pesar de los obstáculos geopolíticos, aranceles y las complejidades del software, la compañía muestra un optimismo cauteloso, presentando sus vehículos en eventos como el CES y demostrando su potencial para competir en uno de los mercados más codiciados del mundo.
El interés de los fabricantes de automóviles chinos en el mercado estadounidense no es nuevo. Sin embargo, barreras como líneas de productos aún en desarrollo, tensiones geopolíticas y aranceles han frenado las ambiciones. Mientras otras compañías como BYD declinan oficialmente comentar sobre planes de expansión, Geely ha adoptado un enfoque más proactivo, explorando discretamente el terreno desde 2022.
La estrategia de Geely parece ser evaluar la receptividad del consumidor estadounidense hacia vehículos que no llevan el sello de aprobación escandinavo de Volvo. La reciente presencia de Geely y su marca de lujo Zeekr en el CES 2026, donde se presentaron varios modelos globales y se insinuó un posible anuncio de entrada en EE.UU. en los próximos 24 a 36 meses, subraya esta intención.
¿Necesita EE.UU. Coches Chinos?
El mercado automotriz estadounidense, especialmente el segmento de vehículos eléctricos (VE), clama por más opciones. Según RJ Scaringe, CEO de Rivian, las alternativas atractivas por menos de 50.000 dólares son escasas. Esta falta de competencia genera una percepción positiva hacia los vehículos eléctricos chinos, que a menudo destacan por su avanzado equipamiento tecnológico y características innovadoras, incluso en modelos de gama alta.
Ed Kim, presidente de la firma de análisis AutoPacific, señala que las redes sociales son un canal clave para la difusión de información sobre vehículos chinos en EE.UU. La percepción general es que muchos de estos modelos son de lujo, equipados con tecnología que los consumidores estadounidenses solo pueden soñar. Esto sugiere que tanto los VE chinos de bajo costo como los modelos de lujo tecnológicamente avanzados tendrían una buena acogida.
En el CES, Geely exhibió dos SUVs híbridos enchufables (PHEV) de gran tamaño y lujo, los Zeekr 9X y Geely Galaxy M9, diseñados para atraer al consumidor estadounidense. Estas presentaciones, junto con la posibilidad de probar modelos de Geely, Lynk & Co y Zeekr en el Las Vegas International Speedway, demuestran un esfuerzo concertado por seducir al mercado.
Superando Barreras: Seguridad, Aranceles y Software
A pesar de la apariencia prometedora, Geely enfrenta desafíos significativos. Uno de los principales es la adaptación a las normativas de seguridad estadounidenses. Sin embargo, representantes de Zeekr han afirmado que sus vehículos, como el Zeekr 001, ya cumplen o están cerca de cumplir los estándares de choque de EE.UU., con instalaciones de I+D en California dedicadas a la homologación.
Los aranceles impuestos a los vehículos de fabricación china son otro obstáculo. No obstante, Geely, al ser propietario de Volvo, tiene acceso a una red de suministro y plantas de fabricación globales, incluyendo Europa y América. La compañía ha considerado utilizar estas instalaciones para producir modelos no Volvo y eludir así los aranceles, una estrategia similar a la utilizada por Polestar 4, que se fabrica en Corea del Sur para evitar el impuesto del 100% sobre la producción final china.
El Desafío del Software
El mayor obstáculo podría ser el software. La prohibición del Departamento de Comercio de EE.UU. sobre "coches conectados" con software chino a partir del año modelo 2027, que se extenderá al hardware en 2030, representa un desafío considerable. La fortaleza de los vehículos chinos radica en gran medida en sus interfaces de software intuitivas y tecnológicamente avanzadas. Perder esta ventaja competitiva obligaría a Geely a desarrollar soluciones alternativas o utilizar plataformas más genéricas, posiblemente inspiradas en Volvo o Polestar.
Sin embargo, este reto no es insuperable. Expertos como Tu Le de Sino Auto Insights sugieren que el plazo de 24 a 36 meses que Geely se ha dado es precisamente para cumplir con las leyes de privacidad de datos y origen de EE.UU., y para "localizar" su software. Esta adaptación es crucial, y se considera que Geely tiene una ventaja al poder realizar estos cambios en un tiempo menor que un fabricante tradicional.
La calidad del software de Geely y Zeekr, con pantallas rápidas y bien organizadas, contrasta favorablemente con la experiencia, a veces menos fluida, de algunas interfaces de Volvo. La interfaz Flyme Auto, desarrollada por Meizu, es probable que no sea apta para el mercado estadounidense debido a las regulaciones.
Un Mercado Atractivo
A pesar de los obstáculos, el mercado estadounidense sigue siendo un premio sustancial. Con 15.5 millones de coches vendidos en 2024, EE.UU. ofrece un volumen de ventas incomparable a cualquier otro mercado individual fuera de China. Los fabricantes chinos, incluyendo Geely, confían en su capacidad para competir y superar a los fabricantes establecidos, como lo demuestran sus avanzadas ofertas vistas en ferias como el CES.
La entrada de Geely en EE.UU. podría revitalizar el segmento de VE, ofreciendo opciones tecnológicas y de lujo a precios competitivos, y forzando a los fabricantes locales a innovar más rápidamente. La pregunta clave es si las ventajas tecnológicas y de diseño de Geely superarán las barreras regulatorias y geopolíticas.
Fuente: Link
A favor
- El mercado estadounidense tiene una alta demanda de vehículos eléctricos y opciones de lujo.
- Los vehículos de Geely y Zeekr destacan por su avanzada tecnología y diseño.
- Geely posee experiencia y recursos a través de Volvo para facilitar la adaptación.
- La capacidad de adaptar el software rápidamente es una ventaja competitiva.
- Existe un interés palpable por parte de los consumidores en la oferta de vehículos chinos.
En contra
- Barreras arancelarias significativas para vehículos fabricados en China.
- Regulaciones estrictas sobre software y datos de vehículos conectados.
- Posible resistencia o escepticismo por parte de algunos consumidores estadounidenses hacia marcas chinas.
- La adaptación completa a las normativas de seguridad y homologación puede ser costosa y prolongada.
Tecnología y Equipamiento
- Interfaces de software avanzadas y pantallas de alta respuesta.
- Sistemas de carga rápida (Golden Brick battery).
- Vehículos PHEV de gran tamaño y lujo (Zeekr 9X, Geely Galaxy M9).
- Enfoque en la experiencia de usuario y el ecosistema tecnológico.
Desafíos de Entrada
- Cumplimiento de normativas de seguridad y choque de EE.UU.
- Impacto de los aranceles sobre la producción y precios.
- Restricciones regulatorias sobre software y conectividad de origen chino.
- Adaptación de la estrategia de marca y marketing para el público estadounidense.
Competencia Potencial
- Tesla (Segmento VE puro).
- Rivian (Segmento VE de lujo y SUVs).
- Fabricantes tradicionales de EE.UU. (Ford, GM) con sus ofertas EV y PHEV.
- Otros fabricantes chinos que puedan intentar ingresar al mercado.
Fuente: Link