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Tesla Model Y LFP: ¿La degradación de la batería se detiene tras un inicio rápido?

Tesla Model Y LFP: ¿La degradación de la batería se detiene tras un inicio rápido?

La degradación de la batería es una preocupación para muchos propietarios de vehículos eléctricos (VE), ya que la falta de un punto de referencia claro puede generar ansiedad ante la pérdida de unos pocos puntos porcentuales de salud de la batería. Sin embargo, aunque no existe una fórmula exacta para predecir la degradación, existen patrones generales. Uno de ellos es que la tasa de degradación no es lineal; tiende a ser mayor al principio y luego se ralentiza.

Este patrón parece confirmarse en el caso de un Tesla Model Y Standard Range de tres años con batería LFP (Litio-Ferrosfato) de celdas CATL, con una capacidad de aproximadamente 60 kWh. Su propietario, Tom Scheiter de Alemania, compró el vehículo hace un año con unos 55.000 km. Una prueba inicial de la batería reveló que conservaba el 92% de su capacidad original. Una pérdida del 8% en dos años se considera elevada y podría sugerir un uso intensivo, como el uso frecuente de Supercargadores.

Las baterías LFP, a diferencia de las NMC (Níquel-Manganeso-Cobalto), son conocidas por ser menos sensibles a la carga rápida frecuente, aunque una carga regular al 100% siempre puede afectar la longevidad. Otros factores que influyen en la degradación incluyen la exposición a temperaturas extremas y la gestión térmica de la batería.

Scheiter volvió a someter la batería a prueba recientemente, con el odómetro marcando ahora unos 80.000 km (aproximadamente 25.000 km recorridos en el último año). Sorprendentemente, la prueba de salud de la batería mostró un 91%, lo que significa que solo perdió un 1% adicional de capacidad en un año.

Esto es particularmente interesante, ya que Scheiter afirma haber cargado el coche predominantemente con carga rápida desde que lo compró. Este resultado apoya dos hipótesis clave: primero, que las baterías LFP parecen tolerar bien la carga rápida frecuente; y segundo, que la mayor parte de la degradación ocurre en las primeras etapas de la vida útil de la batería.

Una prueba de seguimiento un año más tarde sería crucial para confirmar si esta tendencia se mantiene, ofreciendo así una visión más clara sobre la durabilidad de las baterías LFP y el patrón de degradación observado. Si bien una lectura inicial de salud de la batería puede ser alarmante sin el contexto adecuado, un segundo punto de datos puede ayudar a determinar si la preocupación está justificada o si es simplemente parte de la curva de degradación típica.

La investigación sobre la salud de las baterías de vehículos eléctricos es un campo en constante evolución. Otros estudios han analizado la degradación en modelos como el BYD Seal tras 50.000 km y han destacado la carga rápida de alta potencia como una causa principal de degradación. Sin embargo, casos como el del Volvo PHEV de Scheiter, que mantiene una salud de batería del 100% tras 68.000 km, demuestran la variabilidad y la importancia de factores individuales.




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A favor

  • Las baterías LFP muestran una degradación mínima después de la fase inicial.
  • La carga rápida frecuente parece tener un impacto menor en las baterías LFP en comparación con otras químicas.
  • El Model Y LFP analizado mantiene una excelente salud de batería tras un uso considerable.
  • Se ofrece una perspectiva valiosa sobre el comportamiento real de las baterías LFP en condiciones de uso diario.

En contra

  • La degradación inicial del 8% en dos años podría ser alta para algunos usuarios.
  • No se descartan completamente otros factores ambientales (temperatura, etc.) que puedan influir en la degradación.
  • Se necesita un seguimiento a más largo plazo para confirmar definitivamente la tendencia.

Especificaciones de la Batería

  • Tipo: LFP (Litio-Ferrosfato)
  • Capacidad aproximada: 60 kWh
  • Fabricante de celdas: CATL
  • Kilometraje al inicio de la prueba (actual): 55.000 km
  • Kilometraje al final de la prueba (actual): 80.000 km
  • Salud de Batería Inicial: 92%
  • Salud de Batería Final: 91%

Análisis de Degradación

  • Pérdida total en 2 años (estimado): 8%
  • Pérdida en el último año (uso intensivo): 1%
  • Patrón de degradación: Mayor al inicio, luego se estabiliza.
  • Factor clave: Uso predominantemente con carga rápida.

Factores Relevantes

  • Química de la batería: LFP (tolerante a carga rápida)
  • Hábitos de carga: Mayormente carga rápida
  • Condiciones ambientales: No especificadas pero potencialmente influyentes
  • Gestión térmica: Factor crucial en la longevidad de la batería

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