Stellantis, el gigante automotriz que engloba marcas como Jeep, Ram, Fiat, Peugeot y Opel, está considerando una expansión significativa de su colaboración con el fabricante chino de vehículos eléctricos Leapmotor. Según informes de Bloomberg, la compañía sopesa la posibilidad de integrar la avanzada tecnología de baterías y tren motriz de Leapmotor en su portafolio de marcas europeas. Esta jugada estratégica se produce en un momento crucial para Stellantis, que busca fortalecer su posición en el creciente mercado de la movilidad eléctrica.
La relación entre Stellantis y Leapmotor no es nueva. Actualmente, Stellantis ya facilita la distribución de vehículos de Leapmotor en Europa a través de su red de concesionarios. Modelos como el coche urbano eléctrico Leapmotor T03 y el SUV familiar C10 ya se comercializan en el continente. Esta colaboración se profundizó en 2023, cuando Stellantis invirtió 1.500 millones de euros para adquirir el 20% de la compañía china. La necesidad de Stellantis de diversificar y fortalecer su oferta de vehículos eléctricos se ha vuelto apremiante tras reportar una pérdida neta de 23.800 millones de dólares en la segunda mitad del año pasado. Esta cifra se vio afectada por la retirada de algunas de sus ambiciones de vehículos eléctricos en Norteamérica, en parte debido a cambios en las políticas gubernamentales que favorecen las ventas de vehículos de combustión interna.
Como resultado de estos desafíos, Stellantis ha tomado decisiones drásticas, como la discontinuación de modelos híbridos enchufables en Norteamérica y la modificación del Ram 1500 REV, que ahora incorporará un generador de gasolina para extender su autonomía. Incluso se ha planteado el regreso del motor V8 Hemi. La posible adopción de la tecnología de Leapmotor podría ser un salvavidas para la estrategia de electrificación de Stellantis en Europa, permitiéndole acceder a soluciones de vanguardia sin la necesidad de reinventar la rueda desde cero. La tecnología china de Leapmotor, que incluye sistemas avanzados de baterías y trenes motrices, podría ser implementada en marcas como Fiat, Opel y Peugeot, acelerando la transición de estas firmas hacia la electrificación total.
Stellantis no es la única gran automotriz occidental que busca sinergias con socios chinos en el ámbito de los vehículos eléctricos. Volkswagen ha formado una alianza con Xpeng para utilizar su software y arquitectura eléctrica en futuros modelos en China. Ford, por su parte, está licenciando tecnología de baterías LFP (litio-ferrofosfato) de CATL, que se implementará en su próxima camioneta de 30.000 dólares. Estas colaboraciones subrayan una tendencia creciente: la industria automotriz occidental está recurriendo cada vez más a la experiencia y la innovación tecnológica de China en el campo de la movilidad eléctrica. Este cambio de paradigma marca un giro respecto a décadas pasadas, cuando las empresas chinas buscaban la transferencia de tecnología de sus homólogas occidentales para el mercado de motores de combustión interna.
La presión por la electrificación, impulsada tanto por regulaciones ambientales como por la demanda del consumidor, está obligando a los fabricantes a buscar soluciones eficientes y rentables. La dependencia de los lucrativos camiones y SUVs de combustión interna por parte de los fabricantes occidentales ha podido ralentizar su desarrollo en el ámbito eléctrico. Sin embargo, el mercado global no espera, y China se ha posicionado como líder indiscutible en innovación y producción de vehículos eléctricos. La tecnología china de EVs ya está ganando terreno en Europa, y se anticipa que su influencia seguirá creciendo en otros mercados, incluido el de Estados Unidos.
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A favor
- Acceso rápido a tecnología avanzada de EVs sin altos costos de desarrollo interno.
- Potencial para revitalizar la oferta de vehículos eléctricos de Stellantis en Europa.
- Diversificación de la cadena de suministro y reducción de la dependencia de tecnologías internas.
- Aprovechamiento de la experiencia china en baterías y sistemas de propulsión eléctrica.
En contra
- Posibles desafíos de integración tecnológica y de calidad entre las marcas de Stellantis y Leapmotor.
- Riesgo de dependencia excesiva de proveedores externos, afectando la propiedad intelectual y el control a largo plazo.
- Percepción pública y de mercado sobre la procedencia de la tecnología podría influir en la aceptación de los vehículos.
- Posibles tensiones geopolíticas o regulatorias relacionadas con la colaboración con empresas chinas.
Marcas Beneficiadas
- Fiat
- Opel
- Peugeot
Inversión y Colaboración
- Inversión de €1.500 millones por Stellantis en Leapmotor.
- Distribución de vehículos Leapmotor en Europa a través de la red Stellantis.
- Consideración de integrar tecnología de baterías y tren motriz.
Contexto de Mercado
- Fuerte competencia en el mercado de EVs.
- Políticas regulatorias variables en Norteamérica y Europa.
- Liderazgo de China en tecnología y producción de EVs.
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